La primera fábrica de grabados de acero en Cuba

  • Categoría de la entrada:Artículos
  • Última modificación de la entrada:12 de agosto de 2025
  • Tiempo de lectura:8 minutos de lectura
En este momento estás viendo La primera fábrica de grabados de acero en Cuba

Autor: Pedro Ramón Pérez Bretos

El rotograbado*(161) (de roto, rotar, girar) o huecograbado, uno de los grandes métodos de impresión, desarrollado en Inglaterra por Karel Klich en1894. Como su nombre indica es una rotativa dotada de un cilindro rotor y otro de presión, entre los cuales pasa una banda continua de papel de rollos o bobina. (1)En este sistema las imágenes se transfieren al sustrato por medio de un cilindro sobre el cual se graba la imagen.

En el cilindro la imagen se graba por medio de pequeños huecos en una plancha de metal que se rellenan de tinta y posteriormente se limpia quedando únicamente entintada la zona de la imagen grabada; posteriormente la plancha se presiona directamente contra el sustrato a imprimir para que reciba la tinta y quede impresa.

Este sistema de impresión cuenta con las siguientes características:

  • Es uno de los sistemas de impresión más utilizados en la actualidad, sobre todo en el mercado del empaque flexible.
  • Es un sistema de impresión más costoso pero muy efectivo y económico cuando se trata de tiros grandes.
  • Se obtiene una gran calidad y definición en la impresión de las imágenes.
  • Actualmente la vida de los cilindros es más largo, su desgaste es menor debido a que las planchas son de cobre (en la etapa inicial eran de acero).

Empezó a usarse en Cuba*(164) después de la segunda década del Siglo XX. El Diario de la Marina y el periódico El Mundo, lo emplearon para editar sus suplementos dominicales y en 1926 lo empezó a usar la revista Bohemia dedicada a la divulgación de la cultura, artes, deportes modas y crónica social.

En 1914, el inicio de la Primera Guerra Mundial, inició una nueva etapa en cuanto a los sellos, se empezaron a imprimir en Cuba, aunque las planchas impresoras venían de Estados Unidos.

En 1910 José López Rodríguez,(2) millonario, empresario gallego radicado en Cuba, conocido por el sobrenombre de Pote debido a su preferencia por alimentarse de caldos y potajes, logró establecer el único taller en el país capaz de realizar rotograbados en acero.

La Moderna Poesía
La Moderna Poesía

El ser el primero (3) que comenzó a utilizar el rotograbado en gran escala le permitió a Pote alcanzar un éxito relevante en el mundo de la impresión. Inicialmente,su imprenta estaba situada en el local de su librería La Moderna Poesía situada en la esquina de Obispo y Bernaza en La Habana Vieja (figura 1).   

Con las ganancias obtenidas en su negocio de librería, Pote convirtió a La Moderna Poesía en la principal librería de Cuba en aquel tiempo; tenía filiales en algunas ciudades del interior y una vasta y diversa oferta que incluía muchos textos impresos en España. Consiguió ampliar la industria de los libros, la papelería en general, imprenta y efectos de escritorio.

Libros de texto escolar

También editó textos escolares y pedagógicos, libros de lectura, geografía, historia, entre otros. Los primeros que publicó fueron los de Alfredo M. Aguayo y Carlos de la Torre y Huerta (figura 3 y 4).

Geografía de Cuba

Al principio, Pote obtuvo del Gobierno la posibilidad de hacer suministros a las instituciones docentes oficiales, la concesión de abastecer a las oficinas, así como la de publicar ediciones del Gobierno y libros de textos para las escuelas públicas, con lo que La Moderna Poesía consolidó su prestigio, aumentó su prosperidad y su crédito, no solo dentro de Cuba, sino también en el ámbito bibliográfico y cultural de otros países latinoamericanos.

Con el objetivo de ampliar su negocio de impresión construyó en 1912 un edificio nuevo en Bernaza y Obrapía. En esa edificación abrió la Casa del Timbre de Cuba para la impresión de sellos, bonos, billetes y cuantas impresiones se hacían en su homónima de Washington con maquinaria de último modelo.

La Casa del Timbre

La razón por la que Pote*(168) había inaugurado un taller de rotograbados en la ciudad de La Habana si las placas impresoras venían de Estados Unidos se explica porque había firmado un contrato con la casa impresora norteamericana Security Note Bank Company, él imprimía aquí los sellos, pero las planchas venían de la empresa norteamericana que las cobraba a un alto precio.

Los sellos del timbre son valores del estado que en este caso eran manejados por dos empresarios particulares mientras que ambos estados solo tenían que pagar y pagar bien. Los directores de correos percibían el 10% del valor de cada contrato que se firmaba solo por decir que estaba de acuerdo con que se hiciera la emisión.

Pote (2) contó para eso con la ayuda del director de la Casa de la Moneda de esta ciudad norteamericana. Para alojar esta institución, logró construir en solo seis meses un edificio especialmente dedicado a esos trabajos, calificado por la revista El Fígaro como “admirable instalación”. Estaba fabricado a prueba de fuego y dotado de cuantos detalles exigían entonces los adelantos de la industria. El costo de la edificación superó los 300 000 dólares.

Inicialmente el edificio tenía dos niveles, pero en 1913, Pote solicitó y obtuvo del gobierno licencia para construir un tercer nivel con el objetivo de dar mayor amplitud a los talleres de la Fábrica de Sellos, Timbres y Títulos del Estado que para el mismo confeccionaba el empresario gallego, “cuya manipulación demanda la mayor seguridad y área por lo que se proyecta un salón diáfano y continuo, sin dividentes ni tabique alguno, con dedicación absoluta a la labor del obrero”, según se expresaba en la memoria de las obras. La dirección facultativa que corrió a cargo del arquitecto M. Guerra.

El nuevo edificio se construyó de hormigón armado, placas monolíticas, muros de piedra y ladrillo, y pisos de lozas de cemento comprimidas.

Se instalaron en la planta baja cuatro modernas máquinas para la impresión de las planchas, dotadas de movimientos rotativos de avance lateral y vertical, que podían realizar en un pequeño espacio todas las operaciones del entintado, limpieza e impresión de planchas. Una amplia escalera conducía al salón alto, donde situaron el taller de engomar, conformado por dos largas máquinas de cilindro para distribuir la goma y mover las hojas entre dos tubos de vapor que las secaba en poco tiempo. En ese salón, también se instalaron las máquinas perforadoras y una gran caja de hierro para guardar las planchas de acero ya grabadas y los sellos ya impresos y listos para su entrega al Gobierno.

La inauguración de la Casa del Timbre fue en marzo de 1912 con la presencia del Presidente de la República, José Miguel Gómez (1908-1912), el director de la Casa de la Moneda de Washington, el propio Pote, y otras personalidades de la época. Con ese motivo, se develó una tarja para conmemorar la fundación de esta primera fábrica de grabados de acero en Cuba, que aún hoy se encuentra en la fachada del edificio.

La inauguración
Obreras en el taller
La tarja

La mayoría de los trabajadores eran mujeres de todas las razas y, según El Fígaro “aunque la Casa del Timbre no tuviera más mérito que el de contribuir a que más de cien mujeres libren honrada y denodadamente su subsistencia, sería eso suficiente para que entonáramos un ardiente himno en loor de la nueva Institución que ha instalado López”. En realidad, empleando mujeres Pote ganaba prestigio social y político pues no las discriminaba sexualmente en el otorgamiento de puestos de trabajo, y al mismo tiempo obtenía jugosas ganancias ya que las mujeres recibían un salario menor al de los hombres, lo que abarataba el costo de producción.

El director de la Casa de la Moneda de Washington permaneció en La Habana hasta que la nueva instalación comenzó a funcionar, nombrando como director facultativo del establecimiento otro experto, también de la Casa de la Moneda de aquel país, cuya función fue enseñar a los obreros cubanos las técnicas de impresión y, al final, entregar la dirección de la casa al trabajador que más descollara entre ellos.

La antigua Casa del Timbre, aún entre el polvo y las yagrumas que se han apoderado de ella, sorprende en la estrecha esquina de Bernaza y Obrapía por su imponente estructura. Su fachada se resolvió mediante el orden de vanos continuos y simétricos, separados por pilastras dóricas que, además de formar una hermosa composición, proveían al edificio original la luz y el aire necesarios. Destaca la excelente factura de sus rejas fundidas que, por la belleza y transparencia que otorgan al edificio, constituye un diseño esencial del mismo.

Ver el artículo: La Moderna Poesía y su impacto en la cultura cubana en los Siglos XX y XXI

Ver el artículo: Ver el artículo: La Moderna Poesía y la librería Cervantes impactan en la edición y en la arquitectura

Bibliografia:

  • Ricardo, José G. La imprenta en Cuba. Editorial Letras Cubanas, 1919.
  • Galas de México. Tecnologías de la impresión: Rotograbados. 2010.
  • Rodríguez Marcano, Yamira. «El imperio de Pote y sus herederos» (figs. 1 y 2). Habana Radio, 5 de junio de 2015.
  • Rodríguez Marcano, Yamira. «La antigua Casa del Timbre» (figs. 5, 6 y 7). Habana Radio, 10 de abril de 2019.
  • Figs. 3 y 4 tomadas de Internet.