Autor: Pedro Ramón Pérez Bretos
Proyecto y construcción del poligráfico Juan Marinello
A principios de la década de 1970 se tomaron medidas para ampliar la base poligráfica del sistema editorial cubano. Se elaboró un proyecto completo con vistas a la ampliación de los talleres de La Habana, que contemplaba la importación de equipos de fotomecánica y la instalación de un nuevo combinado poligráfico para libros en Guantánamo. En julio de 1977, a un costo de más de 14 millones de pesos, se inauguró el Combinado Poligráfico Juan Marinello, que, trabajando en dos turnos, producía 22 millones de libros y 1 millón de revistas al año. (Smorkaloff, 1987: pags. 179-183).
El Combinado Poligráfico Juan Marinello fue concebido en un momento en que las tiradas para los textos que se destinaban a la educación eran muy altas, y ese fue su objetivo: no procesar libros con tiradas menores, como son la mayoría de las obras de ficción o ensayo.
La inauguración del Combinado Poligráfico por Fidel Castro el 1° de julio de 1977 en Guantánamo, provincia de Cuba, fue un gran acontecimiento para esa ciudad y para el país. No solo fue un importante paso en el desarrollo industrial de la provincia, sino también para el aumento de la producción de libros, principalmente para la educación, y la ampliación y mejora de la base poligráfica de toda Cuba.
Ese día se concretó la idea que comenzó a gestarse en 1971, fruto de la colaboración económica entre Cuba y la entonces República Democrática Alemana (RDA), que fue la principal suministradora tanto en tecnología como en instalaciones. La planta se levantó a un costo de más de 14 millones de pesos y tuvo una capacidad para editar en ese momento unos 20 millones de libros y un millón de revistas al año.
En la inauguración, le entregaron a Fidel el primer libro impreso en la planta, titulado “Guantánamo Bay”, del escritor caimanerense Rigoberto Cruz Díaz y en una de sus páginas Fidel escribió:
“Con el fruto del esfuerzo de ustedes se educarán nuestras nuevas generaciones”.
Por decisión del Partido y el Gobierno la planta recibió el nombre de Juan Marinello, en honor a este reconocido intelectual revolucionario. Además del mencionado libro, también comenzó la producción de un texto de caligrafía, dos tomos de Física y uno de Matemáticas. En 1989, se realizó la graduación del primer curso de Técnico Medio en Poligrafía graduados en Oriente, impartido por nuestros especialistas e ingenieros, asegurando así, la formación de técnicos futuros para la empresa. (ECURED 1985, 4)
La periodista Montero Lescaille, en el artículo sobre su visita al poligráfico Juan Marinello en el año 2016, guiada por Francisco Rodríguez Pérez, tecnólogo del taller de impresión, cuenta que Rodríguez Pérez recuerda, cómo trabajó, desde 1974, junto a otros jóvenes, en la construcción de la actual Unidad Empresarial de Base (UEB) Gráfica Juan Marinello. Él explica que en el día de la fundación, Fidel realizó un recorrido por las instalaciones de la planta, de 23 mil metros cuadrados, y conversó con ingenieros y técnicos cubanos y de la extinta RDA, que levantaron esta imponente construcción en la que participaron además casi cuatro mil personas, entre dirigentes y pobladores de la zona.
A Fidel lo acompañaban, además del comandante Juan Almeida Bosque, Armando Hart y Rolando Rodríguez, ministro y viceministro de Cultura en ese momento, Willy Hodge Farguerson, entonces primer secretario del Partido en Guantánamo, Hans Walter Gerlach, viceministro de maquinaria de la RDA, y otros dirigentes y funcionarios políticos.
El siguiente video de TVSolvisión ilustra esta etapa fundacional:
La planta poligráfica, donde entonces trabajaban 81 mujeres, produce actualmente, folletos, libretas y revistas, para satisfacer las demandas de sus principales clientes: Ministerio del Interior, Instituto de Deportes, Educación Física y Recreación, Ministerio de Salud Pública y los Ministerios de Cultura y Educación.
La labor hoy, para los 239 trabajadores del poligráfico Juan Marinello, no es tan fácil. La mayoría de los medios indispensables para la producción cuentan ya con casi 40 años de explotación. Sin embargo, gracias a las innovaciones y al espíritu incansable del colectivo, la producción no se detiene y se garantiza la calidad en libros, folletos y libretas para satisfacer el mercado nacional. Este es su legado a la memoria de Fidel.
La capacidad innovadora, el reto cotidiano
Arturo Machirán Reyes, en su artículo Poligráfico Juan Marinello: Ingenio de buena tinta, publicado en el diario Venceremos Digital en el 2019, explica que quien visite por primera vez la Unidad Empresarial de Base Gráfica Juan Marinello quizás experimente una sensación de pequeñez en una industria, que en su fundación, fue considerada como la más grande y moderna de su tipo en América Latina.
Con el paso de los años, desde su fundación en 1977, la tecnología ha quedado obsoleta. Máquinas que en su momento fueron parte de la vanguardia mundial de la poligrafía, hoy enfrentan el reto de seguir operando gracias a la ingeniosidad de sus trabajadores.
Tras la caída del campo socialista, los convenios con Alemania para la actualización del equipamiento se interrumpieron y a partir de ese momento el desafío de mantener la capacidad técnica se convirtió en parte del reto diario del colectivo.
Cuando el ingeniero Ismer Matos Hernández, jefe del departamento técnico, asumió su cargo, las máquinas ya mostraban signos de desgaste, tras casi dos décadas de explotación. Él relata que las principales tareas iniciales fueron de conservación y mantenimiento:
“Los principales problemas con las máquinas rotativas desde la década del 90 estuvieron en los rodamientos, porque una sola usa más de 600, y tuvimos que pensar en trabajar con dedales a base de acero, que no tenían la misma capacidad de carga, pero resolvían el problema”.
El siguiente video de TVSolvsión ilustra la labor de los aniristas de la Juan Marinello:
En 2006, la máquina rotativa de cuatricromía (cuatro colores), que distingue a esta unidad en la provincia, fue beneficiada con financiamiento para su modernización. Con un presupuesto de más de 100 mil dólares, el equipo recibió mejoras en automatización y neumática, gestionadas por la Empresa de Automatización Integral (CEDAI), mientras que la gráfica asumió el mantenimiento mecánico. La máquina presilladora embuchadora LBW 742, que estuvo sin explotación durante más de una década, también fue recuperada.
Contra reposos perpetuos
Para rescatar equipos que, en otros lugares, estarían condenados al cese definitivo, llamaron a Alfredo Barrientos Constantén, experto en resurrecciones mecánicas. En una visita a La Habana, se encontró con una máquina presilladora embuchadora LBW 742, que llevaba más de diez años sin usarse y cuyo destino parecía el reciclaje. Tras casi dos meses de reparaciones, lograron que esta máquina contribuyera al reciente sobrecumplimiento, produciendo más de un millón de libretas. Barrientos expresó:
En su búsqueda de solución viajó Barrientos hasta La Habana y en una imprenta se encontró con una máquina presilladora embuchadora LBW 742, con más de diez años sin explotarse y cuyo destino era el reciclaje. Tras casi dos meses de reparaciones, él y sus compañeros lograron que el artilugio contribuyera al reciente sobrecumplimiento multiplicado en libretas que superaron el millón. Al respecto Barrientos comentó satisfecho al periodista:
“La máquina, que elimina parte del trabajo manual, tenía problemas en las cadenas, los rodamientos, el sistema eléctrico; le faltaban muchas piezas que se fabricaron en el taller de maquinado como las llamadas sillitas, que son transportadores de libros”.
En el taller de impresión otro equipo de la marca Planeta, parado durante años por averías eléctricas y la falta casi total de aditamentos, pronto será uno más que hablará de descansos interrumpidos, así como la máquina de impresión rotativa ultraset 72 recibió acciones de modernización luego de un minucioso estudio realizado por trabajadores del centro.
Herencias
En 2019, Yoerlandis Góngora Pérez, especialista principal de producción en la industria, contó que gracias a la labor del poligráfico Juan Marinello, se lograron más de dos millones de materiales impresos, entre libros y folletos. Afirmó que la destreza de los mecánicos de esta planta los distingue a nivel nacional, pues en otras imprentas, como la Federico Engels en La Habana, también han dejado huellas de innovación.
Estas iniciativas para hacer frente a las carencias se reflejan en resultados concretos, porque gracias a los materiales que tributa este centro a tres editoriales de la nación y al Instituto Cubano del Libro (ICL), en cada curso escolar comienza, centenares de aulas del país tienen sobre su mesa parte del esfuerzo y trabajo del colectivo de obreros de esta empresa.
El poligráfico Juan Marinello asegura los medios de enseñanza del nuevo curso escolar 2017-2018. A 40 años de inaugurado por Fidel, su colectivo laboral sigue comprometido con la tarea de contribuir a la educación de las nuevas generaciones como puede apreciarse en este video de TVSolvisión:
José Antonio Rodríguez, director de la planta guantanamera, explicó que trabajan bajo la norma de calidad ISO 9001 y que los organismos que reciben sus producciones han manifestado satisfacción con el acabado final de los materiales. Autores y editoriales han felicitado a esta industria por la calidad de sus libros.
Se puede afirmar que el poligráfico Juan Marinello es un símbolo de innovación y resistencia tecnológica en Cuba, además de jugar un importante papel en la educación y cultura nacional.
Bibliografía:
- Smorkaloff, Pamela María.1987. Literatura y edición de libros. La cultura literaria y el proceso social en Cuba, 1900-1987, La Habana, Ed. Letras Cubanas.
- ECURED (2011): Poligráfica Juan Marinello,1985-2003.
- · Montero Lescaille, Claudia. Periódico Venceremos de la Provincia de Guantánamo. Fidelcastroruz.name. 01/07/2016.
- Machirán Reyes, Arturo A. Poligráfico Juan Marinello: Ingenio de buena tinta. Fotos 3, 4, 5 y 6: Lorenzo Crespo S. y Leonel Escalona.Venceremos Diario digital de Guantánamo, Cuba24 de octubre del 2019.
- García Cárdenas, Isaac. TVSovisión. Páginas de julio rebelde: Fidel y el desarrollo de la industria gráfica en Guantánamo.
- Ferrera, Joana. TVSovisión. Destaca labor de aniristas en Poligráfico «Juan Marinello» de Guantánamo.
- Frómeta González, Rebeca. TVSovisión. Aseguran medios de enseñanza para curso escolar poligráfica Juan Marinello en Guantánamo.


